La salud y el recorte al presupuesto

La salud es uno de los activos fundamentales para afianzar el futuro del país, especialmente ahora que en México se vislumbra que la población en edad productiva hacia 2025 será de 87.6 millones de personas y la expectativa de vida llegará a los 74.9 años.

Sin embargo, ante el anuncio de un ajuste preventivo de 132,301.6 millones de pesos al presupuesto federal, realizado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público,  garantizar el derecho a la salud de los mexicanos ya se plantea como un gran reto dentro de los próximos años.

Con este ajuste, la Secretaría de Salud no contará con 2,062.6 millones de pesos, que sumado al recorte de 2015 de 3,339 millones de pesos, la institución federal dejará de percibir en su presupuesto un total de 5,401 millones de pesos. Los principales programas que tendrán un reacomodo en su gasto serán el de la Atención a la Salud; Prevención y control de enfermedades, así como la Formación y capacitación de recursos humanos para la salud.

La decisión podría determinar si los servicios sanitarios mantendrán un óptimo nivel de calidad hacia los pacientes. En el “Estudio sobre la inversión de Salud en México” de la Asociación Mexicana de industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF) se establece que de los países registrados en la OCDE, México sólo destina 6.2% de su PIB en salud; el resto de las naciones de la OCDE invierten 8.9% de su PIB.

En el mismo documento se establece que casi una quinta parte de la población mexicana no tiene acceso a servicios sanitarios, y quienes lo tienen se enfrentan a problemas de infraestructura y equipamiento de hospitales, clínicas o centros médicos. La inversión para la actualización en equipos de última generación para resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, es muy bajo.

Nuestro país es el penúltimo lugar en el número de enfermeras, camas de hospital y gasto por paciente. Asimismo, es el antepenúltimo lugar de médicos por habitante: en el IMSS un doctor atendería a 900 pacientes, en el ISSSTE sólo un médico revisaría la salud de más de 750 personas y; en el Seguro Popular un doctor es responsable de brindar atención a 600 derechohabientes.

En el “Primer Reporte Ciudadano sobre Calidad y Acceso Efectivo a la Salud” realizado por el organismo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, se establece que las unidades de salud de primer nivel urbano y de áreas rurales, presentan un 60% de fallas en el surtimiento completo de medicamentos. También se argumenta que una tercera parte de los pacientes no recibe las medicinas que se le recetan, y 3.9 millones de personas tienen que pagar consultas, medicamentos o estudios de su bolsillo.

Este año, cada institución de salud pública tendrá que ser más eficiente y maximizar la administración de sus recursos correspondientes, pues hoy más que nunca, el poder otorgar una atención de calidad a la población está en riesgo.

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