Paciente, médico y el sistema de salud en México

En “Expectativas y experiencias de los usuarios del Sistema de Salud en México: Un estudio de Satisfacción con la Atención Médica”, Enrique Graue, actual rector de la UNAM, escribió que “cuando los médicos planeamos hospitales nos fijamos en la calidad de sus instalaciones médicas, en nuestra comodidad y en la eficaz distribución de los servicios de atención, pero poco pensamos en las salas de espera... Unos metros más de construcción dedicados a la dignificación de espacios de espera no le hubieran hecho daño a ninguno de nuestros hospitales y tendríamos… pacientes más satisfechos”.

En este mismo análisis, Salomón Chertorivski, ex secretario de Salud, escribió que “un paciente no es sólo un cuadro clínico. Significa una vida, con sus características propias, tanto familiares como económicas, laborales, sociales, educativas, entre otras. En tanto el personal que forma parte del Sistema Nacional de Salud tome conciencia de las grandes repercusiones que la enfermedad provoca en cada usuario, el trato al paciente y sus familiares serán cada día más cálidos, humanos y respetuosos”.

En la Ley General de Salud, se plasman los 16 derechos de los pacientes orientados a procurar una mejor atención médica, uno de ellos es que cada derechohabiente sea atendido cuando se inconforme por la atención médica recibida. El objetivo es claro, se debe mantener un alto nivel de satisfacción en el servicio con base en un trato digno y respetuoso.

En lo que respecta a los profesionales de la salud, la Organización Mundial de Salud (OMS) afirma que son el elemento clave de todos los sistemas sanitarios, y son fundamentales para que la salud progrese; al mismo tiempo, los proveedores de atención de salud personifican los valores esenciales del sistema: curan y atienden a las personas, alivian el dolor y el sufrimiento, previenen enfermedades y mitigan los riesgos; son el vínculo humano entre conocimiento y la acción sanitaria.

La interacción médico-paciente es la parte fundamental en cualquier sistema nacional de salud, ya que es la base para el entendimiento y comprensión de las enfermedades. El tiempo que ambos comparten durante una consulta es fundamental para llegar a diagnósticos vitales y a seguimientos oportunos de un padecimiento. El papel que desempeñan, dentro del sistema de salud, es relevante para que este último encuentre mecanismos de mejora en la atención de calidad y profesionalización del personal.  

En nuestro país se ha planteado ya un sistema universal de salud, el cual busca una atención de calidad en el cuidado de cada paciente, sin importar la institución a la que esté afiliado. No obstante, el reto es generar y distribuir correctamente los recursos para que cada órgano de atención sanitaria opere de manera óptima, sin  ningún contratiempo, con la meta de garantizar el pleno derecho a la salud de las personas. 

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