Reto: mejorar la salud del hombre en México

En los últimos años, en México, se ha dado un énfasis en la atención y cuidado de la salud de la mujer, lo que ha detonado la existencia de 4 indicadores específicos dirigidos para proteger su bienestar dentro del Programa Sectorial de Salud 2013-2018: VIH por transmisión vertical, mortalidad por cáncer de mama, mortalidad por cáncer cérvico-uterino y mortalidad materna.

En contraste, en lo que respecta a la salud del hombre, aún existen pendientes en la agenda de salud pública. Como ejemplo, en el propio programa sectorial de salud no se incluyen acciones específicas ni indicadores enfocados en atender y/o prevenir la salud del género masculino.

Hasta el momento, las instituciones de salud pública no han concretado la dirección de esfuerzos hacia los hombres mexicanos a pesar de que la brecha en la esperanza de vida, entre hombres y mujeres, se ha incrementado desde principios del siglo XX. En 2014, según el INEGI, el género masculino tenía una esperanza de vida de 72 años contra 78 del género femenino; asimismo, aunque hay más mujeres que hombres en el país; en 2013, los propios datos del INEGI advierten que se registraron 72 mil muertes más de varones que de mujeres.

Por otro lado, los factores de riesgo más dañinos para la salud son más comunes en hombres que en mujeres. De acuerdo con ENSANUT 2012, 31 de cada 100 hombres fuman, mientras que sólo 10 de cada 100 mujeres tienen este hábito. Además, 68% de los hombres consumen bebidas alcohólicas comparado con 41% de las mujeres. Los indicadores de sobrepeso y obesidad tanto en adultos como en adolescentes son mayores en hombres que en mujeres.

También, los datos del INEGI indican que 18 de cada 100 hombres fallecen por enfermedades isquémicas del corazón; 13 de cada 100 varones mueren por diabetes y; 11 de cada 100 hombres perecen por cáncer, siendo éstas las tres principales causas mortales entre varones.

Para estos puntos, la Secretaría de Salud ha implementado el Programa de Acción: Enfermedades Cardiovasculares e Hipertensión Arterial para asegurar la atención de los pacientes con estos padecimientos. De igual modo, en septiembre de 2013, el gobierno mexicano inició la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, Obesidad, y la Diabetes para combatir dichas enfermedades.

Otro tema pendiente en la agenda de salud pública masculina es el cáncer. Esto es importante porque la enfermedad es un padecimiento distinto en hombres y mujeres. Los cánceres más mortales para el género femenino son el cáncer de mama, cáncer cérvico-uterino y cáncer de hígado. Por ello, el gobierno mexicano ha implementado el “Programa de Acción Específico para la Prevención y Control del Cáncer de la Mujer 2013-2018”.

En comparación, los cánceres más mortales en hombres son el cáncer de próstata, pulmón y gástrico, los cuales no cuentan con acciones o programas nacionales; y hasta el momento no existen tratamientos específicos para el cáncer de pulmón y cáncer gástrico en ninguna institución pública de salud. Lo anterior no significa necesariamente que se requiera de un programa nacional de lucha contra el cáncer del hombre, pero es necesario crear políticas públicas para reforzar la protección de la salud de los varones en México.

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